
Un informe elaborado por el Observatorio de Prácticas de Enseñanza y Mediación de la Lectura y la Escritura de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (UADER) analiza los resultados de las pruebas Aprender 2025 y advierte que la interpretación oficial, que los presenta como un efecto del Plan Nacional de Alfabetización, no encuentra sustento en los tiempos de implementación de esa política ni en las trayectorias escolares de las y los estudiantes evaluados. El estudio propone una lectura contextualizada de los datos y señala los riesgos de convertir los resultados de las evaluaciones en una validación inmediata de decisiones gubernamentales.
Los resultados de las pruebas Aprender 2025 fueron presentados por las autoridades nacionales como una confirmación del impacto del Plan Nacional de Alfabetización. Desde el Ministerio de Capital Humano se sostuvo que la mejora registrada constituye una consecuencia del trabajo desarrollado en el marco del Compromiso Federal por la Alfabetización y se destacó especialmente el desempeño de las escuelas incorporadas al Programa Escuelas Alfa en Red.
Frente a esa interpretación, el Observatorio de Prácticas de Enseñanza y Mediación de la Lectura y la Escritura de la FHAyCS elaboró el informe «Las pruebas Aprender y el Programa Nacional de Alfabetización», que analiza críticamente esa atribución a partir de la evidencia disponible y de los propios tiempos de implementación de la política pública.
Los tiempos de implementación del Plan
El informe señala que el Plan Nacional de Alfabetización, aprobado mediante la Resolución CFE N° 471/24, tiene como propósito fortalecer la alfabetización inicial, con la meta de que las y los estudiantes logren leer, comprender y producir textos al finalizar el tercer grado de la escuela primaria.
Sin embargo, las pruebas Aprender 2025 fueron aplicadas a estudiantes de quinto y sexto grado. Es decir, a niñas y niños cuyas trayectorias escolares comenzaron en 2020 y transcurrieron durante los años atravesados por la pandemia de COVID-19 y el posterior proceso de recuperación del sistema educativo.
Como señala el informe: «Las y los niños evaluados en el año 2025 comenzaron teóricamente su escolaridad primaria en el año 2020 y cursaban su 5º grado cuando las ministras y ministros de Educación de las provincias presentaron sus planes».
En ese marco, el Observatorio sostiene que los aprendizajes evaluados son el resultado de procesos educativos construidos a lo largo de varios años y que, por lo tanto, no resulta metodológicamente consistente atribuir los resultados de 2025 a una política cuya implementación recién comenzaba cuando esos estudiantes ya transitaban el segundo ciclo de la escuela primaria.
El caso del Programa Escuelas Alfa en Red
El informe también analiza las referencias oficiales al Programa Escuelas Alfa en Red como evidencia del impacto del Plan Nacional de Alfabetización.
Al respecto, recuerda que dicho programa fue aprobado mediante la Resolución N° 1041/25, en agosto de 2025, apenas unos meses antes de la aplicación de las pruebas Aprender.
En Entre Ríos, por ejemplo, según información publicada por el Consejo General de Educación, los recursos destinados al programa comenzaron a ejecutarse durante el segundo semestre de ese año. La entrega de equipamiento tecnológico y las instancias de capacitación dirigidas a equipos directivos se desarrollaron pocas semanas antes de la evaluación.
Desde esa perspectiva, el Observatorio considera que aún no existen condiciones temporales suficientes para sostener que los resultados obtenidos expresan el impacto de esa intervención específica.
Una recuperación de los niveles previos a la pandemia
El informe incorpora el análisis de la evolución histórica de los resultados en Lengua.
Los datos muestran que en 2018, antes de la pandemia, el 75 % de las y los estudiantes alcanzaba niveles satisfactorios o avanzados. Ese porcentaje descendió al 66,4 % en 2023, como consecuencia del impacto de la emergencia sanitaria, y ascendió nuevamente al 76,9 % en 2025.
Para las autoras, esta evolución permite interpretar los resultados actuales como una recuperación de los niveles alcanzados antes de la pandemia, más que como un cambio atribuible a una política implementada recientemente.
En ese sentido, el informe sostiene que los resultados deben analizarse en una perspectiva de mediano plazo, considerando la complejidad de las trayectorias escolares y los múltiples factores que intervienen en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Un Plan integrado por propuestas jurisdiccionales diversas
El documento también examina la configuración del propio Plan Nacional de Alfabetización.
Según el análisis, el Plan reúne veinticuatro propuestas jurisdiccionales con diagnósticos, enfoques pedagógicos, prioridades y estrategias diferentes. Mientras algunas jurisdicciones conciben la lectura y la escritura como prácticas sociales, otras priorizan el desarrollo de la fluidez lectora, enfoques psicolingüísticos o modelos equilibrados de alfabetización.
Para el Observatorio, esta diversidad refleja la complejidad del sistema educativo federal, aunque también pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la articulación entre las distintas políticas y de reconocer la producción académica, la experiencia acumulada por el sistema educativo argentino y las políticas de formación docente desarrolladas durante las últimas décadas.
Asimismo, el informe advierte que varios de los planes jurisdiccionales otorgan escasa centralidad al papel de las escuelas y de las y los docentes en los procesos de alfabetización, al tiempo que habilitan una creciente participación de organizaciones y fundaciones privadas para el desarrollo de acciones que históricamente formaron parte de las responsabilidades del Estado.
La escuela y la enseñanza como claves de la alfabetización
Como conclusión, el Observatorio sostiene que la alfabetización constituye un proceso pedagógico complejo, atravesado por dimensiones didácticas, institucionales, sociales y culturales que no pueden reducirse a los efectos de una única política pública ni evaluarse a partir de intervenciones de corto plazo.
En esa línea, el informe destaca que las mejoras registradas en las pruebas Aprender representan una noticia alentadora para el sistema educativo argentino. Sin embargo, advierte que las evaluaciones estandarizadas deben ser interpretadas con rigor y prudencia, especialmente cuando se pretende establecer relaciones causales entre los resultados obtenidos y políticas cuya implementación resulta demasiado reciente para explicar los aprendizajes evaluados.
Para las autoras, convertir esos resultados en una validación inmediata de una gestión gubernamental puede conducir a interpretaciones que no se corresponden con la evidencia disponible y que invisibilizan el trabajo sostenido de las escuelas, de las y los docentes, de los equipos pedagógicos y de las políticas educativas construidas a lo largo del tiempo.
En palabras del propio informe: «Si las evaluaciones muestran mejoras, deberían servir menos para construir relatos de éxito gubernamental y más para comprender qué proyectos pedagógicos hacen posible que más niñas y niños aprendan. La pregunta, entonces, no es qué programa produjo los resultados, sino qué escuela, qué enseñanza y qué políticas permiten sostenerlos y ampliarlos para que el derecho a la alfabetización alcance efectivamente a todos y todas».
Sobre el informe
El informe «Las pruebas Aprender y el Programa Nacional de Alfabetización» fue elaborado por el Observatorio de Prácticas de Enseñanza y Mediación de la Lectura y la Escritura de la FHAyCS.
Sus autoras son la Esp. Marcela Cicarelli, la Mg. Gabriela Olivari y la Mg. Myrian Olego, con la colaboración del Prof. Maximiliano Godoy.
La versión completa puede consultarse en el Repositorio Institucional Digital Abierto (RIDA) de la FHAyCS:
https://rida.fhaycs-uader.edu.ar/items/4369ab53-e4b9-4b94-ab4f-c81bdf1c8fc4
Contacto del Observatorio: